concejala en Valladolid

  • Ana
  • Autor del tema
12 años 11 meses antes #54251 por Ana
Respuesta de Ana sobre el tema Re: concejala en Valladolid
Hola a todos,

He leído todos vuestros mensajes (aquí y en FB), y obviamente, como dice D. Jesús, debemos mantener la cabeza fría y las emociones ajustadas.

Mi hija Silvia tiene 2 años recién cumplidos, con los que os podréis imaginar qué lejos veo que cumpla 20... pero si dios quiere los cumplirá, y debo decir que a mi me alegra muchísimo ver casos como Pablo Pineda, Blanca Sansegundo, Angela Bachiller... personas con Síndrome de Down que superan las expectativas y abren los ojos como platos a todos los que nunca habían creído en ellos.

Por otro lado, estas expectativas también me dan respeto, yo no quiero que mi hija sea como ellos... es decir, por supuesto su padre y yo trabajaremos con ella todo lo que haga falta para desarrollar al máximo sus capacidades, pero no queremos ser ilusos y pensar que hablará cinco idiomas, porque ni su padre ni yo lo hacemos.

Lo que sí me chirría mucho es por qué muchas personas opinan que debería habérsela "saltado" de la lista y que no tuviera acceso al puesto de edil, si ella iba como otra persona más.

Y esto es lo que me parece peligroso... ¿no tienen derecho a formar parte de la vida política? Si el cargo tiene una responsabilidad... deben estar exentos de hacerse cargo de la misma?

Esto es lo que me preocupa, en el cole todos integrados y que bien que hay un niñ@ con SD, pero cuando ya llegan a la edad adulta, mejor que no estorben... es lo que he leído de manera directa en todos los comentarios a la noticia (que por cierto se ha publicado en el mundo entero)

Yo creo que Ángela tiene que tener el mismo derecho que cualquiera de nosotros a ejercer su labor... entiendo que su familia estará pendiente y vea que no se agobia por la responsabilidad... pero ese derecho a su puesto de edil debe mantenerlo.

Otra cosa es la opinión que podemos tener sobre si es una maniobra política o no.

Lo mejor de esta noticia es que las personas con Síndrome de Down vuelven a estar presentes como ciudadanos, no como algo a eliminar de manera rápida y sin que se note.
Esto es la lectura más positiva que puedo hacer de este hecho y veremos cómo le va a Ángela.
  • Jesús Flórez
  • Autor del tema
12 años 11 meses antes #54234 por Jesús Flórez
Respuesta de Jesús Flórez sobre el tema Re: concejala en Valladolid
Queridos amigos:

Como era de esperar, el tema de la concejala de Valladolid ha suscitado enorme interés y hasta polémica, no sólo en este Foro sino en otros sitios. Lógico. En lo que a este Foro se relaciona, sólo pido que mantengamos las buenas formas de escucha, atención y respuesta al exponer nuestra opiniones. En un tema tan complejo, lo natural es que haya divergencias, pero no nos dejemos llevar temperamentalmente.

Y es que en efecto, el tema se puede ver desde múltiples perpectivas y planteamientos. Yo creo que, como en tantos asuntos complejos, hay una pregunta que debe dominar a la hora de juzgar: esta decisón, "Cui prodest?", es decir, ¿a quién beneficia? Yo creo que los beneficiarios han de ser por este orden: En primerísimo lugar, la propia interesada. ¿Realmente mejora su sentimiento, su autoestima, su proyecto de vida, para poder tomar responsablemente esta tarea? En segundo lugar, los ciudadanos de la ciudad a la que ha de servir desde el Ayuntamiento y que con sus impuestos pagan a sus representantes legales en la gobernación de la ciudad. Su condición de tener síndrome de Down y sus capacidades personales ¿aportan beneficios reales al ofrecer nuevos puntos de vista, nuevas ideas, al analizar con criterios diferentes los problemas de la ciudad? ¿Será capaz de discernir temas discutibles? Y sólo al final, casi como efecto secundario, el impacto que puede ocasionar sobre el movimiento o mundo de la discapacidad en general y del síndrome de Down en particular. Porque este impacto no ha de ser valorado en función de la respuesta emocional que ahora ha generado, sino que sólo podrá ser juzgado cuando hayamos visto los resultados al término de la gestión. Y eso sólo lo podrán decir quienes la siguen de cerca en el Ayuntamiento y los ciudadanos a los que haya atendido.

Por eso, yo no me pregunto ahora si eso es bueno o malo para el síndrome de Down. Se lo diré cuando vea los resultados. Entre tanto, sólo nos cabe desearle mucho éxito en su gestión, y confiar en que, como decía en mi primer escrito, no haya habido razones espúreas en su designación. Por lo que unos y otros escriben, las cosas no son tan claras.

Un fuerte abrazo. Y lo dicho. Mantengamos la cabez fría por encima de nuestras emociones.

Un cordial abrazo.

Jesús
  • Chus
  • Autor del tema
12 años 11 meses antes #54233 por Chus
Respuesta de Chus sobre el tema Re: concejala en Valladolid
Culpabilidad ?

No tener confianza ?

Poner al mismo nivel el logro educativo, operarse que llegar a ser concejal ?

Es un hecho consumado ya es concejala y no depende de ningún veredicto del foro que siga siéndolo.

Esto es un juicio o un foro de opinión ?

Yo no quiero el mismo rasero para mi hija, quiero uno que valore su especificidad.

Es cierto que a veces desde dentro de la discapacidad se ejerce la crítica más feroz. Así le pasó y le sigue pasando a Pineda, de quien soy absoluta admiradora y defensora de sus logros y le considero un digno representante del colectivo.... Y que decir de Miriam, quien cumple fielmente con su trabajo desde hace ya años y tantos otros que han conseguido logros grandiosos en tantos campos.

Mi hija es la mayor heroína que he conocido.

Ha habido padres hacedores de caminos por los que todos hemos tenido la oportunidad de avanzar, para ellos mi profunda admiración, pero no confundir caminos con atajos, por favor.
  • Chus
  • Autor del tema
12 años 11 meses antes #54231 por Chus
Respuesta de Chus sobre el tema Re: concejala en Valladolid
La conozco a ella, a su madre, al alcalde. Al ayuntamiento.

Pertenecemos a la misma asociación. Y tendrías que saber lo que allí se opina !!

Y yo opino, como pueden opinar el resto de las personas que la conocen, no crees ? Y quienes no la conocen, por supuesto.

Y lo de quien tiene más que decir... Me ahorro el comentario que eso me merece, por ser más respetuosa que tú.

Esto es un foro donde cada cual expresamos nuestro punto de vista para juntos enriquecernos, no convencernos. Yo al menos espero que sea eso y ni mucho menos pretendo convencer a nadie, pero desde luego alto y claro expreso mi opinión.
  • Montse
  • Autor del tema
12 años 11 meses antes #54229 por Montse
Respuesta de Montse sobre el tema Re: concejala en Valladolid
Hola amigos!!!

Que fácil es juzgar lo desconocido, sin conocer ni a la persona, ni el ayuntamiento, ni las exigencias ni.............
Somos la mayoría de veces nosotros los propios padres quienes no creemos en sus posibilidades, en su prueba y error, en su vida, en su......... siempre malpensando.....el tiempo lo dirá pero esta experiencia , está oportunidad no la podemos abortar antes de ser iniciada que es lo que parece que pretendan algunos en este foro.


Voy a dar mi opinión con un cuento del libro de d. Emilio que resonaba en mi mente cuando leía estos comentarios:

Presunción de culpabilidad (Érase una vez ….el síndrome de down-2)

En el mundo de la judicatura se maneja un concepto que sirve para salvaguardar los derechos de los ciudadanos frente a la posibilidad de aplicaciones arbitrarias de la ley y que se denomina “presunción de inocencia”. Establece que cualquier persona es inocente mientras no se demuestre su culpabilidad, por lo que, para aplicarle penas o sanciones, se ha de demostrar que es culpable, no teniendo ella que hacer nada para probar su inocencia que, como el valor en el servicio militar, se le supone.

Las personas con síndrome de Down, con frecuencia, viven situaciones opuestas de “presunción de culpabilidad” en las que han de demostrar sus capacidades para poder integrarse en entornos ordinarios o participar con normalidad en ellos, cuando las demás personas son admitidas de forma natural.
Desde que se generalizó la educación obligatoria y gratuita a partir del reconocimiento del derecho universal a la educación, todos los niños son admitidos en las escuelas ordinarias, en los márgenes de edad correspondientes, en las mismas condiciones. Todos no. Los niños con síndrome de Down y otras discapacidades han de pasar por unas pruebas diagnósticas previas en las que ese les obliga a “demostrar” sus capacidades y, a partir de las cuales, se decide en qué tipo de centro será escolarizado. Más aún, muchos niños con síndrome de Down, son enviados directamente a centros de educación especial, sin siquiera permitirles probar lo que son capaces de hacer, tomando la trisomía como una prueba evidente de que no van a poder responder a las exigencias de la escuela regular.

Una chica con síndrome de Down, en un restaurante, comprueba que el camarero no le entrega la carta con el menú, pues presupone que no va a saber leer. Han de ser sus padres quienes le aclaren que ella lee con soltura y que está acostumbrada a elegir lo que desea tomar. Una joven escribe una carta de amor a un compañero de clase y nada ocurre. Si esa misiva es enviada por una joven que tiene síndrome de Down, se produce un movimiento sísmico en el centro educativo. Un adulto con síndrome de Down ve cómo el funcionario de la administración se dirige a su acompañante cuando está realizando unos trámites burocráticos, pues imagina que no le va a entender. ¿Y qué es, en último término, la tendencia a detectar el síndrome de Down en los fetos no nacidos, sino una presunción de culpabilidad que les limita su acceso a la vida?.
Pero no sólo la sociedad cae en el error de esa presunción de incapacidad. Los padres, bien por comodidad, bien por sobreprotección, también dejan llevar inconscientemente por este principio: dan de comer a su hijo con síndrome de Down a la boca cuando podría manejar los cubiertos con facilidad; le llevan en brazos cuando es capaz de andar o le acompañan constantemente, cuando puede moverse con autonomía. A otra escala, también son muestras de falta de fe en sus posibilidades.
Y así del mismo modo, al presuponer que no van a saber comportarse en un restaurante o en un autobús, al limitarles su acceso a determinados recursos educativos, sociales o de ocio, o al poner trabas a su independencia, se está presuponiendo que son incapaces, se está presumiendo que no van a poder alcanzar lo que solamente la realidad nos puede demostrar.

Lo justo sería que se utilizara el mismo rasero para todas las personas con y sin síndrome de Down. Lo natural sería que se diera la oportunidad, en esos y en otros casos, a todas las personas con síndrome de Down de participar en situaciones sociales normales sin pedirles ninguna demostración. A partir de ahí, el tiempo o los hechos nos dirán si precisa de intervenciones diferentes o si hay que tomar medidas excepcionales. Pero no antes.
Las personas con síndrome de Down son como los demás, es decir, diferentes entre sí y diferentes a los que no tienen discapacidad. Tienen derecho a que se les trate del mismo modo, ya que si no es así, pueden plantear la duda sobre “¿qué delito cometí contra vosotros naciendo?” que es improbable que alguien tenga fuerzas ni argumentos para poder responder.


Sino hubieran tantos padres valientes que nos han precedido en nuestro camino: nuestros hijos no asistirían al colegio, no saldrian a la calle, no leerian, no tendrína amigos, no serían operados, no trabajarían ...... no ....no......... y por supuesto no llegarían a ser concejales.

Perdona Chus no se llama Blanca se llama Ángela y la opinión de los que le rodean no es la misma que la tuya y creo que ellos tienen mucho más a decir que nosotros que la estamos tratando de presunta culplable.

Felicidades Ángela muchos ánimos en tu nuevo cargo!!!!!!
MOntse
  • chus
  • Autor del tema
12 años 11 meses antes #54228 por chus
Respuesta de chus sobre el tema Re: concejala en Valladolid
Blanca trabajaba como auxiliar en el ayto. ese cargo es incompatible con el de concejala... ha renunciado al primero, desde mi punto de vista un error. Dado que en el primero tiene competencias y el cargo de concejala le realizará sin responsabilidad alguna.

Y esta decisión dudo que la haya tomado ella por sí misma.