Los mismos que en su día abrieron la brecha en la integración educativa, que tantos y tantos nos hemos encontrado hecha, no exenta de nuestros esfuerzos por que mejore, pero hecha... ellos lo tuvieron mucho más difícil.
Ahora son los que están normalizando el mundo laboral, sacando a los chicos de los centros ocupacionales porque por su trayectoria escolar están preparados para realizar un trabajo adaptado o sin adaptar.
Gracias Miriam Flórez, Guillem Jiménez y tantos otros que no conozco y que están ahí... por ser la esperanza para los padres que ahora estamos en la etapa escolar.