Cognición y conducta adaptativa
Cognición y conducta adaptativa: ¿puede haber asociaciones entre ellas en su desarrollo, en el marco del síndrome de Down?
Andrew Dakopolos, Emma Condy, Elizabeth Smith, Danielle Harvey, Aaron J Kaat, Jeanine Coleman, Karen Riley, Elizabeth Berry-Kravis, David Hessl. (2024). Developmental Associations between Cognition and Adaptive Behavior in Intellectual and Developmental Disability. Journal of Neurodevelopmental Disorders. January 8th, 2024. DOI: https://doi.org/10.21203/rs.3.rs-3684708/v1
RESUMEN
Las deficiencias en la capacidad cognitiva y en la conducta adaptativa constituyen dos áreas clave que definen la presencia de una discapacidad intelectual, que perturban la posibilidad de una vida independiente: la capacidad conceptual, social y práctica del discurrir de la vida ordinaria. Nuestro estudio trata de examinar la relación entre ambas áreas que pueda existir conforme se van dando cambios a lo largo del desarrollo, en un grupo de adolescentes y jóvenes adultos con discapacidad intelectual pertenecientes a tres grupos: síndrome de Down (94 personas, 35,61%), síndrome X-frágil (82 personas, 31,06%), y discapacidad idiopática de causa no identificada (88 personas, 33,33%). Los resultados obtenidos no se refieren a un grupo en particular sino a todo el conjunto. La edad cronológica osciló entre 6 y 26 años con una media de 15,52 ± 5,17 años, la edad mental (según SB5) fue de 4,83 ± 2,12 años y el CI (SB5) obtuvo la puntuación de 53,64 ± 16,23.
Los participantes fueron analizados en la Visita 1, y de nuevo dos años después para evaluar los cambios ocurridos en ese periodo en sus capacidades cognitiva y adaptativa. Se analizaron las posibles asociaciones entre dichos cambios longitudinales ocurridos a lo largo del periodo de esos 2 años. Para ello se utilizaron los modelos “bivariate latent change score (BLCS)” en el desarrollo de tres dominios de la cognición (NIH Toolbox Cognition Battery, NIHTB-CB): Cognición fluida, Cognición cristalizada y Cognición compuesta, y en los dominios de la conducta adaptativa (Vineland Adaptive Behavior Scales-3, VABS-3) que incluían Socialización, Comunicación y Habilidades de la Vida Diaria (DLA).
El estudio demostró que hay claras asociaciones en las mejorías en las conductas cognitiva y adaptativa a lo largo del desarrollo en los niños y jóvenes con discapacidad intelectual. Apareció la mejora en las habilidades de la vida diaria como el área principal de la conducta adaptativa que mostró una positiva relación con la mejora en la cognición. Es decir, había un crecimiento en cierto modo paralelo de ambas conductas: El cambio a lo largo del desarrollo en todos los dominios de la conducta adaptativa podía predecirse a partir de las habilidades cognitivas en la visita 1; específicamente, la cognición fluida en la visita 1 predijo mejorías en las habilidades de la vida diaria y en la comunicación, y la cognición compuesta en la visita 1 predijo la mejoría en las habilidades de la vida diaria y en la socialización.
Estos hallazgos demuestran algunas de las mejorías que se observan en la vida real, que van asociadas con el crecimiento cognitivo. El grado de habilidades de la conducta adaptativa en la primera visita no mostró asociación con mejora en el desarrollo de este tipo de conducta durante los dos siguientes años, al contrario, su crecimiento fue menor: quizá en la primera visita ya estaba llegando a su techo más alto y a partir de ahí comenzaba un descenso. No fue así en el terreno de la cognición: una capacidad cognitiva alta en la visita 1 mostró buena asociación con el posterior crecimiento en la capacidad adaptativa. Lo que demuestra que el trabajo en el desarrollo de las capacidades cognitivas puede repercutir positivamente en el desarrollo de la conducta adaptativa.
COMENTARIO
Es esclarecedora la mutua influencia que se observa entre los dos dominios que definen la discapacidad intelectual y del desarrollo: el cognitivo y el adaptativo, y que ayuda a diseñar y programar las intervenciones más adecuadas para cada individuo. Pero la relación no parece ser simétrica. Una mejor capacidad cognitiva augura un mejor desarrollo de la capacidad adaptativa, pero una buena capacidad adaptativa no asegura el desarrollo de la capacidad cognitiva. Es preciso tenerlo en cuenta en la acción educativa de la vida real.



